Palmeiras impone su ley: triunfo en el Derbi y solidez táctica ante el Botafogo

El Palmeiras continúa demostrando su jerarquía en el fútbol brasileño, alternando exhibiciones de rigor táctico con victorias cargadas de épica emocional. En un periodo de alta exigencia competitiva, el conjunto dirigido por Abel Ferreira ha sabido gestionar tanto la pizarra estratégica —visible en su duelo ante el Botafogo— como la pasión desbordada de un Derbi ante el Corinthians que tuvo de todo: resbalones fatales, intervenciones milagrosas y una oportunidad de oro desperdiciada por el eterno rival.

Un Derbi de alto voltaje en el Neo Química Arena

El clásico disputado este domingo por la noche en el Neo Química Arena no decepcionó a los 45.660 espectadores presentes. En un encuentro correspondiente a la séptima jornada de la fase de clasificación del Paulistão, el Palmeiras logró llevarse los tres puntos gracias a un solitario tanto de Flaco López, sellando el 0-1 final. Esta victoria no solo rompe una mala racha del Verdão frente a su máximo adversario, sino que certifica matemáticamente su presencia en la fase eliminatoria del torneo.

El partido estuvo marcado por la tensión y la polémica arbitral. En una ofensiva del equipo de Dorival Júnior, el colegiado Raphael Claus señaló la pena máxima por una acción sobre Carlos Miguel en contra de Gustavo Henrique. La responsabilidad recayó en las botas de Memphis, quien tuvo en sus pies la oportunidad de abrir el marcador. Sin embargo, el destino jugó una mala pasada: un inoportuno resbalón del atacante, quizás influenciado por el estado del terreno de juego, frustró la ocasión y pudo haber cambiado el curso de la historia.

Protagonismo bajo palos y tensión final

Aunque el Corinthians dominó la posesión y el volumen de juego durante la primera mitad, la eficacia corrió a cargo del Palmeiras. Vitor Roque se mostró como el hombre más incisivo del ataque visitante, pero fue Flaco López quien finalmente encontró la red.

Tras el descanso, el Palmeiras saltó al césped con energías renovadas, aunque el Corinthians no bajó los brazos y comenzó a acumular llegadas peligrosas. Fue entonces cuando emergió la figura de Carlos Miguel. El guardameta, con el dorsal 42 a la espalda, se convirtió en el protagonista indiscutible al realizar dos paradas antológicas que mantuvieron a su equipo en el partido. Su celebración, no exenta de controversia, incluyó una patada al banderín de córner y gestos hacia la afición rival —la única presente en Itaquera—, lo que provocó el enfado del banquillo corinthiano y derivó en empujones entre jugadores de ambos bandos.

En los minutos finales, el Corinthians intentó a la desesperada igualar la contienda sin éxito. El Palmeiras supo enfriar el ímpetu del rival y celebró un triunfo vital a domicilio. Con este resultado, el Corinthians se queda estancado en la quinta plaza con 11 puntos y sin la clasificación asegurada, teniendo que enfrentarse al São Bernardo el próximo 1 de mayo. Por su parte, el Palmeiras alcanza los 15 puntos, situándose como sublíder y con el billete a la siguiente fase en el bolsillo, a la espera de recibir al Guarani en el Arena Barueri.

La pizarra de Abel: El esquema frente al Botafogo

Para entender la capacidad competitiva del Palmeiras, es necesario observar la profundidad de su plantilla y las variantes tácticas que maneja el cuerpo técnico, como las desplegadas en el reciente enfrentamiento ante el Botafogo. En este duelo, que finalizó con el pitido final sellando el encuentro, ambos equipos presentaron esquemas idénticos sobre el papel (4-5-1), aunque con interpretaciones muy distintas sobre el verde.

Por parte del Palmeiras, Weverton defendió la portería, resguardado por una línea defensiva compuesta por M. Rocha, el capitán G. Gómez, C. Paulista y V. Reis. La medular, densa y combativa, contó con A. Moreno (sustituido posteriormente por Mauricio) y Richard como anclas, mientras que la creatividad y el despliegue ofensivo recayeron en F. Anderson, R. Veiga y la joven perla Estêvão. En la punta de ataque, Rony asumió la responsabilidad del gol antes de ser relevado por Dudu. El banquillo, repleto de opciones como Z. Rafael, G. Menino o J. López —quien sería decisivo en el Derbi—, demuestra el arsenal con el que cuenta Ferreira.

En el bando contrario, el Botafogo de Artur Jorgel plantó cara con John Victor bajo palos y una defensa liderada por Bastos y A. Barboza. En el centro del campo, figuras como T. Almada y el capitán M. Freitas intentaron controlar el ritmo, buscando conectar con I. Jesus en la delantera. A pesar de los esfuerzos y los cambios introducidos, como la entrada de Matheus Martins o Eduardo, el esquema del Botafogo tuvo que lidiar con la solidez de un Palmeiras que parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre la defensa férrea y el ataque oportuno.

Esta dualidad entre la victoria pasional ante el Corinthians y el rigor táctico mostrado ante el Botafogo confirma al Palmeiras como uno de los equipos más completos y peligrosos del momento, capaz de adaptarse a cualquier escenario que le plantee la temporada.