El pulso de las grandes vueltas y la épica de los modestos: cuando el ciclismo te devuelve la fe
Este viernes 22 de mayo de 2026, el pelotón se enfrenta a una de esas etapas que, sobre el papel, esconden mucho más veneno del que aparentan. Nos esperan 189 kilómetros trazados entre Alessandria y Verbania en esta 109ª edición del Giro de Italia, una jornada que promete dejar la carrera completamente abierta. La retransmisión arranca a las 12:40 en directo por Eurosport 1 y HBO Max, así que hay tiempo de sobra para engancharse antes de la llegada, prevista en torno a las 17:13.
La estructura de la etapa es engañosa. Tenemos por delante más de 160 kilómetros que son, en la práctica, un largo trámite llano, el preludio de un desenlace brutal. Todo se va a decidir en ese tramo final donde se concentran 1400 metros de desnivel positivo a través de dos ascensiones clave: Bieno (2,4 km al 5,5 %) y el siempre correoso Ungiasca (4,7 km al 7,1 %). Aquí es donde el portador de la Maglia Rosa, Afonso Eulálio, tendrá que apretar los dientes para defender su liderato ante la amenaza de un Jonas Vingegaard que le respira en la nuca.
Pero ojo hoy con Filippo Ganna. Corriendo en el patio de su casa y tras reventar el cronómetro hace nada exhibiendo una superioridad aplastante, el italiano tiene la etapa marcada en rojo. Si tira de su motor de rodador en los compases finales, va a ser muy difícil echarle el guante. Eso sí, la nómina de francotiradores listos para amargarle la fiesta asusta: Jhonatan Narváez, Giulio Ciccone, Egan Bernal, Jan Christen, Diego Ulissi, Filippo Zana y Christian Scaroni buscarán sus opciones de dar la campanada.
Clasificación General del Giro (Top 10)
| Posición | Ciclista | Equipo | Diferencia |
| 1 | Afonso Eulálio | Bahrain – Victorious | 48:10:38 |
| 2 | Jonas Vingegaard | Team Visma | Lease a Bike | + 0:33 |
| 3 | Thymen Arensman | Netcompany INEOS | + 2:03 |
| 4 | Felix Gall | Decathlon CMA CGM Team | + 2:30 |
| 5 | Ben O’Connor | Team Jayco AlUla | + 2:50 |
| 6 | Jai Hindley | Red Bull – BORA – hansgrohe | + 3:12 |
| 7 | Michael Storer | Tudor Pro Cycling Team | + 3:34 |
| 8 | Derek Gee-West | Lidl – Trek | + 3:40 |
| 9 | Giulio Pellizzari | Red Bull – BORA – hansgrohe | + 3:42 |
| 10 | Chris Harper | Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team | + 4:15 |
Y es precisamente esa tensión por dar la sorpresa la que nos recuerda que el ciclismo de élite no es coto privado de los WorldTeams. Mientras el mundo entero mira hacia las montañas italianas, la esencia pura de este deporte se acaba de vivir en un escenario algo menos mediático, pero igual de agónico. Me refiero a la gesta que el Nice Métropole Côte d’Azur acaba de firmar en Liévin.
Para que nos entendamos: hasta hace nada, el palmarés de esta estructura continental se limitaba a pruebas de Clase 2 en destinos que muchos calificarían de exóticos, cazando victorias en Argelia, Kosovo, Marruecos o Serbia. Pero esta semana han derribado su propio techo de cristal logrando su primer triunfo en la categoría ProSeries. El responsable del milagro ha sido Victor Papon, un chaval de 25 años que remató al sprint una fuga agónica, aguantando el aliento del pelotón en la mismísima línea de meta y llevándose, de propina, el maillot de la montaña.
Escuchando a Frédéric Doutre, su director deportivo, uno entiende que esto no ha sido un golpe de suerte, sino la recompensa a cinco o seis años picando piedra junto al mánager Jérôme Pulidori. Habían estudiado la etapa al milímetro, sabiendo que el terreno final, plagado de largos descensos, jugaba a favor de una escapada. Como bien dice Doutre, cuesta abajo un pelotón no baja mucho más rápido que un puñado de tíos jugándose la vida. A falta de cuarenta kilómetros, cuando vio que la ventaja superaba los dos minutos, supo que lo tenían a tiro.
Hubo un factor clave: en esa fuga de cinco corredores solo había gente de equipos Continentales. Nadie especuló ni se guardó una bala para hacer de gregario de lujo de algún velocista de la máxima categoría; todos fueron a tumba abierta de principio a fin. Con dos bazas metidas en el corte, desde el coche del equipo lo tuvieron claro y le pidieron a Jaakko Hänninen que se vaciara tirando del grupo. Hänninen curró a destajo, dejándose el alma sin rechistar para garantizar que la fuga llegara viva, blindando así las opciones de Papon para la volata.
Es una victoria de todo el bloque, pero sobre todo, es la prueba de lo rápido que gira la rueda en este deporte. Doutre me lo comentaba medio en broma, medio en serio: el día anterior a tocar la gloria con Papon, tenía en brazos a Clément Davy, magullado y sangrando tras una caída. Un día muerdes el asfalto y al siguiente estás descorchando champán.
Llevaban tiempo merodeando el palo. Viendo los arranques de temporada brutales del Van Rysel-Roubaix, o los históricos destellos del Auber y los podios recientes del Nantes, en el Nice sabían que su momento tenía que llegar. Cuentan con una plantilla bastante rocosa (con el propio Davy, Laurens Huys, Hänninen o Tom Mainguenaud), gente de sobra capacitada para reventar una carrera de un día. Solo faltaba que las piezas encajaran. Y vaya si lo han hecho. Hoy celebramos a los gigantes del Giro, sí, pero el triunfo de los modestos es lo que de verdad le da sentido a este circo.